Síndrome del niño hiperregalado

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Se viene el Día del Niño y muchos padres tienden a  entregar excesivos regalos a sus hijos. Es por esto que en la sociedad consumista que vivimos ahora, se está desarrollando el “Síndrome del niño hiperregalado”. Se trata del mal hábito de los progenitores de dar a sus pequeños todo lo que piden. 

Por qué algunos padres caen en este error

  • Ciertos papás o mamás, ofrecen todo lo pueden a sus hijos porque creen que esa acción es sinónimo de preocupación y amor.
  • Algunos quieren entregar a sus niños todo lo que ellos no tuvieron durante su infancia.
  • Otros padres lo hacen para compensar a sus pequeños el poco tiempo que pasan junto a ellos debido a la extensa jornada laboral que tienen. Creen que es la única manera de demostrarles su cariño.
  • También actúan así condicionados por la presión social, la publicidad, los medios de comunicación y las comparaciones.

Consecuencias del síndrome del niño hiperregalado
Todas las acciones que realicen los progenitores repercutirán en la educación de sus hijos. La labor de los padres es fomentar una serie de valores en los chicos que les guíen a lo largo de su vida y les sirvan en el futuro. Por lo tanto, regalando al infante todo lo que pide, los adultos cometen un grave error que traerá consigo diversas consecuencias negativas:

  • Niños caprichosos.
  • No valoran las cosas.
  • Son consumistas.
  • Les hacer ser egoístas.
  • Tienen falta de creatividad.
  • Tienen muy baja la tolerancia hacia la frustración.
  • No se ilusionan, ni se interesan por nada.
  • El niño hiperregalado no conoce el valor del esfuerzo, ni lo que cuesta conseguir las cosas. Esto hace que peligre su maduración a nivel afectivo.

Cómo revertir la situación
Aprender a decir “no”. Este “no” debe ser coherente y debe ser explicado con claridad al menor, sin imponer la regla de: “esto se hace porque lo digo yo”. Gracias a este “no”, los hijos experimentan con los sentimientos que se dan cuando las demandas o necesidades propias no están satisfechas. Sensaciones que son normales en la vida cotidiana de las personas y que tienen aspectos positivos en la crianza.
Gracias al NO, se hace ver a los pequeños que las cosas han de ganárselas y que pare ello se deben respetar ciertas normas.
Los padres deben tener paciencia. Si el pequeño quiere algo y no se los das, puede reaccionar con un berrinche. Frente a esto, debemos actuar con calma y autocontrol. Así estaremos forjando su carácter y esto será más importante que satisfacer todos sus caprichos. Ellos lo agradecerán en el futuro.

Fuente: Psicólogo educativo, Borja Quicios, en guiainfantil.com
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