Educación preescolar: Cómo enfrentar esta nueva experiencia

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La adaptación a la sala cuna o al jardín infantil es un momento complicado, tanto para el niño como para sus padres, especialmente si el niño va por primera vez. Como es un cambio muy drástico, aquí te damos algunos consejos para hacerle a tu retoñito más fácil esta nueva experiencia.

Cuando llevamos a nuestro hijo al jardín infantil por primera vez, es normal que  sienta angustia al separarse de papá y mamá y que nosotros tengamos la sensación de abandonarlo. Sin embargo, hay que cambiar de esa idea y ayudar a nuestro pequeño  a adaptarse lo mejor posible.

Los peques pasan de compartir su vida sólo con las personas de su familia, a ir a un sitio desconocido con adultos que no han visto nuca. Además deben adaptarse a nuevas normas y rutinas que no conocen. Francisca Carrasco Tassara, psicóloga infantojuvenil, respondió algunas de las dudas que generalmente inquietan a los padres respecto a este tema:

¿En general, cuál es la edad más recomendable para que el  niño empiece la guardería?

Varios estudios han demostrado que los infantes que empiezan las escolaridad antes de los 3 años, obtienen mejores resultados durante su educación básica. Sin embargo, hay muchos otros factores personales que se deben considerar, como la madurez del niño, su personalidad, la situación familiar, la presencia de hermanos, para evaluar a qué edad es recomendable que comiencen. Un niño que no tiene hermanos y cuyos padres trabajan todo el día, ciertamente se verá beneficiado por comenzar el jardín tempranamente. Sin embargo, para un chiquito cuya madre está todo el día con él, que tiene hermanos de su edad, y que presenta un desarrollo adecuado, asistir a un jardín infantil, antes de iniciar la etapa escolar, no es fundamental.
Dentro de lo que se pueda, yo recomiendo no dejar a los pequeños en jornadas muy largas en el jardín, ya que se exponen a mayores riesgos y a una mayor sensación de abandono.

Si la madre no trabaja, ¿es beneficioso llevar a los hijos a guardería antes de pre kinder? O es mejor dejarlos en casa?

No existe una respuesta correcta para esto. Cada situación tiene sus pros y sus contras. En la casa el niño posiblemente tenga dedicación exclusiva de la madre, sintiéndose seguro y apoyado en todo momento, enriqueciendo la relación entre ambos. Por otra parte, posiblemente sea más difícil que adquiere límites claros como en un contexto escolar, donde se ve obligado a seguir reglas para convivir con un grupo. También si el niño presenta dificultades sociales o es hijo único, es recomendable que asista unas horas para que aprenda a socializar con sus pares. Por último, generalmente los infantes que no asisten a jardín infantil presentan un retraso en algunas habilidades motrices al ingresar a kínder, pero con un poco de apoyo es fácilmente recuperable.

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¿Cómo se deben preparar los padres y los niños para superar los primeros días de guardería?

Los padres deben convencerse de que su hijo es capaz de enfrentar este cambio, y de que estará seguro en el jardín infantil o sala cuna. Si los padres están seguros de esto, tomarán la despedida como algo natural, sin transmitirle ansiedad ni temor al niño. Lo ideal es explicarle de antemano al pequeño todo lo que va a pasar; anticiparle cómo va a ser su día, qué va a hacer, quién lo va a recibir, a qué hora lo irán a buscar, etc. Con esto ayudarán a bajar la ansiedad del menor ante lo impredecible de este nuevo ambiente. Al momento de la despedida, es muy importante que los progenitores se muestren seguros, confiando en que él podrá sentir pena, pero será capaz de recuperarse, y confiando en que estará bien. La despedida debe ser natural, como cualquier despedida, sin angustiarse por la angustia que pueda presentar el niño. Si el infante percibe que los padres están inseguros (ya sea por que no se van, o lo miran con pena, o se alejan mirando constantemente hacia atrás), él sentirá que lo han dejado en una situación insegura, y por tanto sus padres están preocupados.

¿Cómo los padres pueden favorecer la adaptación de su hijo a esta nueva experiencia?

Lo mejor es ayudar al pequeño a entender qué es lo que va a pasar. Para el niño es un cambio de vida gigante; no conoce las reglas ni las rutinas del nuevo lugar, y muchas veces no conocen lo que es socializar con sus pares, convivir con un grupo grande, etc. Por eso, es recomendable que la mamá o el papá acompañen al menor los primeros días, para que vea el lugar dónde va a estar, y contarle historias acerca de qué va a hacer, quién lo va a cuidar. la idea es entusiasmarlp con el cambio que se viene.

¿Qué hacer si el niño no se adapta a la guardería?

No hay una manera de lograr que un infante asista feliz al jardín infantil, pero si el niño no va contento, hay que averiguar qué está pasando. A los pequeños les es muy difícil expresar con palabras lo que les sucede, por lo tanto no siempre es fácil saber por qué no quiere ir. Lo primero es observar a nuestro hijo, para ver si lo que siente es pena o miedo, que son las emociones que comúnmente aparecen. Puede ser útil observar el juego de los niños, y hacerles preguntas abiertas, de modo que espontáneamente puedan contar si algo les esta pasando. También es muy importante averiguar a través de los adultos lo que le pueda estar pasando al infante. Es bueno hablar con las educadoras para que le pongan mayor atención, y así poder apoyar al niño y evaluar si está asistiendo al mejor establecimiento  educacional para él.

En conclusión el mejor lugar para un niño siempre será su casa, junto a su familia. Sin embargo, su desarrollo y lenguaje puede verse favorecido por la guardería. Y es que en el jardín de infancia, los infantes ganan autonomía, pierden el miedo a la separación de la madre y pueden socializar estando mejor preparados para el inicio de la escuela.
En general, la edad más recomendable para que el  niño asista a una sala cuna es entre los 18 y los 24 meses. A partir del año y medio, el niño ya tiene cierta autonomía: anda, pronuncia sus primeras palabras, no necesita tanto el contacto con la madre y ha aprendido a jugar con sus pares.
Sin embargo, es habitual que por diversos motivos el niño vaya a la guardería mucho antes, sobre todo cuando la mamá trabaja. Empezar la guardería antes, no es negativo ni perjudicial para los hijos. Los papás, por lo tanto, no deberán preocuparse ni culpabilizarse. Sólo hay que elegir un lugar que cumpla con todos los requisitos y preparar todo aquello que favorezca la adaptación de nuestro retoñito a esta nueva experiencia.

 

Fuente: Francisca Carrasco Tassara, Psicóloga Infantojuvenil UC. (Fono: 98249399) www.psicologainfantil.org
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2 respuestas a Educación preescolar: Cómo enfrentar esta nueva experiencia

  1. anadellanes dijo:

    Excelente aporte! Gracias por compartir. Felicitaciones y muchos éxitos!…

  2. Me ha ayudado mucho este post para entender qué hacer cuando me llegue el momento de recurrir a la guardería. Aunque por ahora, aún embarazada ¡no veo cuándo llegará el día propicio para dar ese paso!

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