¿Es perjudicial la televisión para los niños?

Según la Academia Americana de Pediatría (AAP), la mejor forma de ayudar a tu hijo a aprender y desarrollar un cerebro sano, es desenchufar la TV y las pantallas de otros medios de comunicación, y jugar con él.

Se recomienda a los padres y cuidadores mantener a los niños menores de 2 años tan libres de pantallas como sea posible. Según la AAP habría más efectos negativos que positivos en la exposición de este grupo de edad a los medios de comunicación. Esta recomendación se basaría en pruebas que han surgido sobre el desarrollo temprano del cerebro de los infantes y  los diferentes tipos de estimulación y la influencia de la actividad de sus procesos de aprendizaje.

Una encuesta reciente, arrojó que el 90% de los padres de menores de 2 años, observaba algún tipo de medio de comunicación electrónico. En promedio, los niños de esta edad, ven la televisión durante una o dos horas al día. Y casi una tercera parte de los pequeños de 3 años,  tienen televisores en sus dormitorios.

Según la AAP muchos videos destinados a bebés se comercializan como “educativos”, pero no hay pruebas de que lo son. Los programas son solamente educativos, si los menores entienden el contenido y el contexto de lo que se proyectó. Las investigaciones han demostrado que sólo los mayores de 2 años tienen esta comprensión.

La psicológa infantil Francisca Carrasco Tassara, señala que los programas orientados a potenciar el aprendizaje suelen ser muy positivos, pero se debe considerar que los menores de 3 años no tienen el desarrollo cognitivo y emocional para comprender las imágenes e incluso los programas infantiles en ocasiones les pueden causar temor.

De todas maneras, la diplomada infantojuvenil recomienda a los padres supervisar los contenidos, “ya que cada pequeño tiene una sensibilidad distinta, y debemos asegurarnos por nosotros mismos de que los medios de comunicación sea un aporte para nuestros hijos”.

Efectos negativos de la televisión en los niños

Según  Francisca Carrasco, hay estudios que relacionan la cantidad de horas diarias frente a una pantalla con una serie de problemas para los infantes. “Por ejemplo, ver más de 2 horas de televisión al día, se asocia a una mayor incidencia de patologías psicológicas, problemas emocionales, un peor futuro laboral, malos resultados académicos, obesidad, etc. Es importante cuestionarnos si un menor lo único que quiere hacer estar frente a una pantalla. Generalmente es un mecanismo de evitación por alguna dificultad emocional o social que no se está enfrentando”.

Las investigaciones también demuestran que los infantes al estar muy expuestos a las imágenes televisivas, tienen un riesgo mayor de presentar retraso en el lenguaje. “Es muy difícil para un escolar concentrarse en su tareas o estudio si en su casa hay constantemente una televisión y un computador prendidos. Por esto es importante mantener estos aparatos apagados, aunque el niño no la esté mirando directamente. De lo contrario se genera una sobreestimulación, y le creamos una dificultad en sus aprendizajes.

Los padres deben controlar los contenidos

Como sabemos los menores no deben ver programas que estén pensados para adultos, ya que generalmente tienen imágenes agresivas o sexuales. “A mi consulta llegan muchos padres a quejarse y no saben qué hacer, ya que a sus hijos les encanta ver programas nocturnos o telenovelas, donde hay personajes que no son buenos ejemplos a seguir, ni muestran modelos reales, generando confusión en los infantes. Frente a esto, los progenitores deben mantener el control de los contenidos y ser firmes en los límites y órdenes”, comenta la especialista infantil Francisca Carrasco.

Incluso, es importante que los padres vean los programas infantiles junto a sus hijos para formarse un criterio, por sí mismos, acerca de si los contenidos son apropiados o no para sus retoños.

El valor del juego en el desarrollo de los niños

El juego no estructurado, es más valioso para el cerebro del infante en desarrollo que ver la televisión, ya que permite pensar creativamente, aprender a resolver problemas, desarrollar el razonamiento y las habilidades motoras.

Los niños pequeños necesitan interactuar con los seres humanos, no pantallas, y aprenden mejor de esta manera.

Tampoco es apropiado que los adultos vean sus propios programas cuando están con el bebé, ya que esto resta valor a la interacción y puede interferir con su aprendizaje.

En virtud de esta información, la AAP recomienda que si los padres deciden exponer a sus hijos a la televisión, lo hagan en forma racional y estableciendo límites a esta actividad. Recomienda también que los progenitores y cuidadores, empleen otras formas de entretener y enseñar a los niños.

Lo mejor que podemos hacer por nuestros retoñitos para ayudarlos a potenciar sus habilidades intelectuales y motoras, es involucrarlo en el juego no estructurado, ya que los niños necesitan esto con el fin de averiguar cómo funciona el mundo.

Fuente: Francisca Carrasco Tassara: Psicóloga, Diplomada en Terapia Gestalt Infantojuvenil. Pontificia Universidad Católica
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