El chupete: ¿Aliado o enemigo de los niños?

El chupete es un objeto muy querido por los bebés y los niños, pero seguro que te has preguntado ¿cómo podré quitarle el chupete a mi hijo? ¿Es malo para la boca y los dientes? Los expertos responden todas estas dudas.

La palabra chupete en inglés “pacifier”, significa pacificador y se refiere a una cosa que tranquiliza y calma. Ese es justamente el objetivo de este objeto y con ese propósito la mayoría de los padres lo incorporan a la vida cotidiana de sus retoñitos. Sin embargo, no podemos ignorar que todo proceso artificial que introduzcamos, para modificar el comportamiento de los niños, tiene ventajas y desventajas, y por este motivo es necesario conocerlas antes de tomar la decisión de utilizarlo.

En general, la necesidad de succionar de los lactantes es más fuerte durante los primeros meses de vida. Llevarse las cosas a la boca es la manera que tienen para aprender y descubrir su mundo. Con o sin el chupete, el pequeño descubrirá rápidamente que sus propios dedos y manos son buenos para succionar. Pero, según algunos estudios médicos, tanto el tete como los dedos, especialmente los pulgares, pueden causar problemas de maloclusión dental, que se produce cuando las dos arcadas dentales, la de arriba y la de abajo, no encajan correctamente al realizar la mordida.

¿El chupete es útil para el niño?
No es indispensable. Es un objeto artificial que sustituye al pecho materno y le permite “succionar” y encontrar consuelo cuando no tiene a su disposición el pezón, que además de ser fuente de alimento, es también fuente de confort y de apaciguamiento. Por lo tanto, si el lactante tiene la posibilidad de cogerse al pecho siempre que lo desese, no necesita el chupete. Si la mamá debe ausentarse y no puede darle leche materna, el chupete es el sustituto ideal.

¿El chupete puede interferir en la lactancia?
Para succionar el chupete, el niño debe tener los labios entreabiertos, mientras que para mamar del pecho, los labios deben estar abiertos, porque deben abarcar no sólo el pezón, sino también parte de la aréola. El chupete hace que el niño succione de forma diferente, lo que podría interferir en la correcta activación de la lactancia.
El bebé podría dejar de cogerse al pecho con la misma eficacia y, por lo tanto, correr el riesgo de no alimentarse adecuadamente. Al no cogerse adecuadamente al pecho, el niño toma menos cantidad de leche, por lo que crece menos y no engorda. En los lactantes alimentados con leche de fórmula, no se produciría este problema, ya que la forma de succionar el chupete y el biberón son muy parecidas.
Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo con esta hipótesis. Algunos sostienen que el uso de este objeto no interfiere de ninguna manera en la lactancia. Según estos expertos, la dificultad para activar la lactancia, tendría más que ver con la dificultad de la madre para dar leche materna a demanda de su hijo. De hecho, algunos estudios indican que existe una relación entre el uso del chupete y la interrupción precoz de la lactancia materna.

¿Cómo evitar que el chupete interfiera en la lactancia?
Si la mamá quiere recurrir al chupete, es mejor que lo haga después del primer mes de vida de su pequeño, porque en las primeras semanas tiene lugar la fase de calibración, en la que la producción de leche se estabiliza en función de la demanda del bebé.

¿El chupete puede perjudicar los dientes?
El chupete puede ser perjudicial para la boca del bebé si al usarlo, se unta con miel o con otras sustancias dulces, por la aparición de caries.
Si no existen malformaciones genéticas particulares de las arcadas dentarias, o por ejemplo, que la arcada superior sea más saliente que la inferior, el chupete no perjudica los dientes. Si existe esta malformación, el uso del chupete podría acentuar la maloclusión.

¿Dormir con el chupete disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante?
Según un reciente estudio, los niños que succionan el chupete mientras duermen, están menos expuestos a sufrir el síndrome de la muerte súbita del lactante. Mientras los bebés succionan el chupete, permanecen más activos y tienen un sueño menos profundo.

Ventajas del uso del chupete

  • El estímulo de la succión en prematuros
  • Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante
  • Efecto tranquilizador

Desventajas del uso del chupete

  • Duración breve de lactancia materna
  • Puede provocar alteraciones del sueño
  • Puede causar accidentes infantiles
  • Posibilidades de originar úlcera oral palatina traumática
  • Síndrome del biberón o del chupete
  • Candidiasis u Hongos oral resistente
  • Contaminación química
  • Hipersensibilidad al látex
  • Maloclusión dental

Consejos para un buen uso del chupete

Si ya se instaló el chupete como parte de la rutina y convivencia familiar, es necesario agregar algunas recomendaciones respecto a él:

  •  El chupete no debe ser sustituto del pecho materno.
  • Cuando el niño llora, hay que intentar conocer el motivo del llanto antes de ponerle este objeto.
  • El chupete debe ser un elemento de consuelo temporal para el lactante, nunca debe convertirse en algo insustituible.
  • Utilizar una marca reconocida, que le de seguridad
  • Lo mejor es que sea de una pieza
  • Escudo protector adecuado.
  • Escudo semirrígido.
  • Escudo con agujeros antiahogo.
  • Anillo para tracciónarlo.
  • Debe tener un tope que impida su aspiración o deglución accidental.
  • Es necesario mantenerlo limpio de acuerdo a las instrucciones del fabricante.
  • La forma y tamaño se escogen habitualmente según la preferencia del bebé.
  • Nunca amarre el chupete al cuello, mano o cuna. La cuerda de unión puede estrangular al niño.
  • Utilizar anclajes plásticos a la camiseta o chaleco del bebé y con cuerdas cortas. No amarrar con alfileres de gancho metálico.
  • No usar el chupete de la mamadera como pacificador, porque no tiene un tope, lo cual constituye peligro de aspiración.
  • No utilizar chupete más allá del año de vida.
  • Iniciar su uso después de la tercera semana para evitar su interferencia con la adecuada técnica de amamantamiento.
  • Restringirlo a partir de los 8 meses y suprimirlo antes del año, ya que desde entonces el reflejo de succión desaparecería.

 

Fuentes:
Catalina Soto, pediatra.
http://www.facemama.com
http://www.mibebeyyo.com
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