Pautas para gestionar las rabietas infantiles

¿En algún momento has vivido una situación incómoda y angustiosa que pone a prueba tus nervios ante la reacción de tu hijo gritando y pataleando por algo que no les gusta? La respuesta seguro que es sí. Realmente ese comportamiento común en los niños, es desesperante, bien porque queremos pararlo y no podemos o porque estamos en un sitio público y sentimos que estamos dando un espectáculo.

Aplicar las siguientes pautas te ayudará a ti y a tu pequeño a pasar mejor este escenario de estrés:

  1. Primeramente, permanece calmado: De este modo podrás responder a las emociones intensas de tu hijo de un modo más eficaz. Respira profundamente y aléjate de él unos instantes(siempre que se quede en un lugar seguro) para relajarte. Intenta permanecer firme y cariñoso.
  2. Procura que esté en un lugar seguro y bajo control: Puedes moverlo de lugar sin chillidos ni sermones y quitando de su alcance cualquier objeto que pueda lanzar o con el que pueda lastimarse.
  3. No tomes la costumbre de detener la pataleta con recompensas: Si lo haces de este modo, el menor aprenderá que los berrinches son útiles para conseguir lo que desea. Las rabietas son reacciones normales y atendiendo sus demandas sólo conseguirás tener más y más de estas situaciones . Debes permanecer calmado y dejar que la tormenta pase.
  4. No te tomes la pataleta como algo contra ti. Recuerda que tu hijo no está siendo malo, solamente le falta control sobre sus emociones. Si estás en casa, anda a otra habitación o toma un libro y haz ver que lo lees. De esta forma le envías un mensaje bien claro: “No estoy enfadado, pero no vas a conseguir manipularme con gritos y patadas”.
  • Una vez pasada la tormenta, puedes probar lo siguiente:
  1. Deja que tu pequeño se calme y permítele un momento de silencio. Coméntale dulcemente lo que ha ocurrido y dile que a pesar de que su comportamiento no ha sido correcto, tú le quieres mucho.
  2. Ofrécele apoyo. Los niños necesitan amor después de una tormenta emocional tan fuerte. Es el momento en que aparecen lágrimas y suspiros mientras tu hijo deja fluir sus emociones. Permanecer abrazados sin decir nada, será de gran ayuda, tanto para ti como para él.
  3. Ayuda a tu retoño a recoger cualquier desorden que se haya creado. Cuando todos ya estén calmados, es el momento de poner en su lugar los cojines que han volado, los juguetes desparramados, etc…
  4. Perdónale, olvida y planifica para futuras ocasiones. Cuando todo vuelva a la normalidad, concéntrate en crear relaciones de confianza y, si es posible, en reconocer qué hecho ha llevado a la rabieta.
  5. La prevención es la mejor manera de hacer frente a las explosiones emocionales de los hijos. Los berrinches y pataletas suelen aparecer en momentos en los que los niños se han saltado una comida, se encuentran en ambientes no familiares o tienen a su lado adultos estresados. Si aprendes a conocer bien el temperamento y los ritmos vitales de tu pequeño, conseguirás evitar la mayoría de estos ataques de furia.
Fuente: Inma Corbera, Facilitadora en comunicación familiar, padres-hijos. Motivadora en Disciplina en Positivo.
 
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