Corrige los malos hábitos orales

La succión del dedo o del labio inferior, el uso del chupete, del tuto o preferir siempre alimentos blandos, son algunas malas costumbres bucales que pueden afectar la salud y provocar malformaciones en los niños. Si se detectan a tiempo. todos son susceptibles de ser corregidos.

Tipos y características de los vicios bucales más comunes

  • Hábito de succión: Los más frecuentes son el chupar el dedo y utilizar tetes defectuosos. Altera la alineación de los dientes, provocando una salida del maxilar superior, deformidad del paladar y mordidas abiertas.
  • Hábito de respiración: Se presenta en menores que respiran por la boca. Conlleva a una mala posición de la lengua, mordidas abiertas y que mandíbula se abra hacia delante.
  • Hábito de deglución: Es normal que cuando uno come o pronuncie ciertas palabras, coloque la punta de la lengua en la parte superior del paladar contra las pliegues palatinas. Este hábito genera que los niños coloquen la punta de la lengua entre los dientes superior e inferior anteriores, provocando que la mandíbula tenga la tendencia de irse hacia delante y mordidas abiertas.
  • Hábito de masticación: El principal error es mascar más por un solo lado (debe ser bilateral), o preferir siempre alimentos muy blandos, esto impide el desarrollo adecuado de los maxilares. Estas prácticas provocan apiñamientos de los dientes y otras complicaciones.
  • Hábito de postura: En cuanto a lasposiciones, también hay una serie de vicios dañinos. Por ejemplo, dormir constantemente hacia un solo lado, o en el caso de los estudiantes, cuando colocan siempre el mismo brazo sobre el pupitre y la misma mano sobre una mejilla; el hacer gestos o mímicas con regularidad (muecas). Estas conductas ocasionan mordidas cruzadas unilaterales (que el maxilar superior esté por detrás del inferior, cuando lo normal es que sea el superior el que sobresalga) y desviación de la mandíbula.

Los efectos negativos de las manías orales

Los nocivos hábitos labiodentales son conductas que se repiten frecuentemente, e intervienen en el crecimiento y desarrollo normal de la región oral. Se produce una acción deformadora y genera más daño a mayor frecuencia, duración y tiempo. En promedio, de cada 20 niños que visitan por primera vez el consultorio, el cincuenta por ciento tienen alguna manía que afecta el conjunto de la cavidad dental (músculos, huesos o dientes).

Los daños que pueden provocar dependen de variados factores como son: la edad en que comienza la mala costumbre, la frecuencia, la duración, la intensidad, así como causas nutricionales y genéticas.

Estas perjudiciales aficiones pueden alterar el normal desarrollo orofacial, produciendo deformaciones dentoesqueletales, además de problemas respiratorios, digestivos sicológicos y de aprendizaje. En Chile, la tercera patología odontológica prevalente son las anomalías dentomaxilares.

También pueden causar cambios faciales, como son el poco desarrollo de los huesos que componen la nariz; presentar incompetencia labial; boca continuamente abierta; alas nasales estrechas; hipotonía facial; disminución de la musculatura del mentón;labio inferior invertido (dado vuelta), cambios bucales (interposición lingual, protrusión de dientes superiores, gingivitis crónica); alteraciones en las funciones orales, masticación insuficiente y alteración resonancial (puede sonar una voz más gangosa).

Cómo prevenir y tratar estas malignas conductas

Es importante detectar a tiempo estas negativas prácticas para impedir complicaciones y contribuir al desarrollo de una dentadura sana, armónica y bella.

Inicialmente el odontopediatra es el asesor de los padres en este campo, luego deben ser remitidos al especialista en ortopedia maxilar, otorrinolaringología y fonoaudiología. Actualmente, se hace un tratamiento integral de esta problemática con resultados rápidos, previniendo maloclusiones o problemas dentales severos.

Recomendaciones:

1. Los padres deben motivar a sus retoños a modificar estos hábitos, enseñándoles a mascar y respirar correctamente.

2. Para garantizar un adecuado desarrollo de los maxilares, es recomendable que el niño coma carne, manzana, zanahorias, etc. y no ofrecerles sólo alimentos blandos, por ejemplo compotas y papillas.

3. Fijarse en que los infantes no duerman más hacia un lado, y si está respirando por la boca, cerrársela con cuidado.

4. En cuanto a la succión del dedo, hasta los 3 años no es tan perjudicial, pero después de esa edad, se debe pensar en visitar al especialista y en comenzar a motivar al pequeño para que deje este capricho, pero sin aplicar castigos.

Fuentes:

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