Volver al trabajo versus dejar a los hijos

Generalmente las mujeres se angustian y estresan cuando se acerca el momento de retomar el trabajo y dejar a su retoño. Incluso les pasa a aquellas que -ya agotadas de ser cien por ciento mamás- están ansiosas por volver a laborar.

“Estoy indignada, el post natal ahora pone muchas trabas para dar licencia por reflujo, enfermedad que tiene mi hijo. La pediatra me prohibió llevarlo a la sala cuna, por su estado y me advirtió que buscara a alguien que lo cuide. Pero no quiero dejar a mi  chiquito con un extraño”,  cuenta aproblemada  la mamá de Benjamín Montero (2 meses), Mariela Torres,  quien incluso ha pensado en renunciar y “sacrificar” su desarrollo profesional por su pequeño.

En mayor o menor medida, a todas nos preocupa principalmente dos aspectos: quién cuidará al bebé y si él sufrirá durante nuestra ausencia.

“Al principio los niños se angustian cuando su progenitora se aleja de un día para otro, sobre todo si ésta lo hace con la misma cuota de aflicción”, explica la psicóloga infanto-juvenil, Marcela Paz Tarifeño Rojas. De acuerdo a lo anterior, es fundamental que estemos lo más convencidas posible de que volver a nuestro empleo es lo mejor para la familia (sopesando pros y contras de trabajar versus renunciar). “Los infantes perciben el ambiente emocional del hogar y especialmente el estado de ánimo de la madre. Por esto ella debe tratar de transmitir tranquilidad a su pequeño”, explica la especialista.

El regreso al oficio significarán muchos cambios, por lo que deberás organizarte para aprovechar el valioso tiempo que tienen juntos. También es importante  cultivar el apoyo entre ambos padres, con el objetivo de identificar las necesidades de los retoños y mantener un ambiente familiar agradable.

Consejos para superar la culpa y no estresarse

Para que este distanciamiento no sea tan abrupto , es importante iniciar una adecuada preparación tanto para la madre como para el hijo.

  • La idea es que en la familia se vaya conversando con anticipación el hecho y cómo se va a enfrentar ese momento.
  • Es necesario tener claro el horario de la jornada laboral (sería ideal un ingreso paulatino, de menos horas fuera de la casa para de a poco ir aumentandolas). Se puede buscar la posibilidad de trabajar algunas horas desde la casa (si el tipo de ocupación lo permite) o simplemente retomar una jornada laboral más breve, con el plan de ir aumentando las horas presenciales en forma programada. “En este aspecto lamentablemente aún no hay muchas políticas de conciliación familia-trabajo en nuestro país, pero existen algunas empresas e instituciones que sí podrían “negociar” un retorno gradual de sus mujere”, agrega la especialista Marcela Tarifeño.
  • Transmitamos al niño nuestra convicción de que es lo mejor para el grupo familiar y que estamos orgullosas de nuestra profesión.
  • Debemos tratar de eliminar el sentimiento de culpa, a veces es más importante la calidad de tiempo que le des a tu bebé, que la cantidad de horas.
  • Antes que una mamá frustrada, los hijos prefieren una más atareada, pero afectuosa.
  • Es fundamental ser pacientes y no agobiarse, debes ser capaz de asumir que no se puede abarcar todo.
  • Evita suplir la falta de tiempo con la sobreprotección o con exceso de permisividad.
  • Planea tus actividades, haciendo una lista, así podrás poner prioridades.
  • Date tiempo para ti.
  • No digas sí a todas las demandas que te imponen.

Con quién dejar al bebé: Familiar, sala cuna o niñera.

Respecto a si es mejor la sala cuna o dejar a los hijos en casa, la psicóloga infanto-juvenil Marcela Paz Tarifeño Rojas, opina que “mientras el bebé esté muy pequeño y con su sistema inmunológico débil, es mejor dejarlo en el hogar al cuidado de una niñera o abuelos o tíos, idealmente éstos últimos. La familia debiera ser la primera opción para el reemplazo de la atención materna, por los vínculos afectivos que se establecen y supuestamente serían más duraderos. Por último, se puede elegir la opción de la sala cuna, creo que no es muy recomendable dada la alta frecuencia de contagio de enfermedades entre los lactantes”.

 Fuente: Marcela Paz Tarifeño Rojas, Psicóloga Infanto-Juvenil. 
Fono consulta: 95261704
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